es uno de los destinos de naturaleza y descanso más sugerentes de Extremadura. Se encuentra en el noreste de Cáceres, a pocos kilómetros de Plasencia. El momento más especial para visitarlo es la primavera (finales de marzo, principios de abril), con la floración de los cerezos, que tiñe de blanco el valle y protagoniza una fiesta de interés turístico nacional: la Fiesta del Cerezo en Flor. Pero cualquier momento es bueno para preparar una escapada en un hotel con encanto en el Valle del Jerte y descubrir su rica vegetación, sus pueblos o sus saltos de agua y piscinas naturales.