: A las nueve de la noche Sierra Mágina dibuja sus alturas con los mismos colores violáceos con los que se viste Jaén durante la Semana Santa. Justo enfrente, salvando el denso campo de olivos y la bruma que flota sobre el Guadalquivir, descansa la ciudad más hermosa de Jaén. No se sabe cómo, pero el tiempo quiso que la historia de la vieja Úbeda mirara más al norte y su cultura se aquilatara por tanto con hierro y piedra castellana. El viajero lo percibe de inmediato: aquél que llega de Baeza cree estar en otro noble pueblo de Castilla y León, y no en una Andalucía agrietada por raíces de olivos.
Aquí empiezan las procesiones de esas imágenes con rostros desencajados por el dolor de la Semana Santa de Úbeda.
Semana Santa en Úbeda
Semana Santa en Úbeda: a los pies de Sierra Mágina