Uno de los encantos de Cantabria son sus villas marineras, con playas fabulosas, monumentos con historia y una gastronomía para chuparse los dedos. Castro Urdiales sorprende por su imponente casco histórico de origen medieval, donde sobresale la iglesia gótica de Santa María de la Asunción, el castillo-faro de Santa Ana o el puente medieval. Da un paseo por las playas de Ostende y Brazomar y llévate buen sabor de boca con sus besugos, jibiones o caracoles. Por su parte, en Santoña, vivirás una gran experiencia marinera. Su puerto, uno de los más destacados de Cantabria, la playa de Berria, el Monasterio de Santa María del Puerto o la Reserva Natural de las Marismas. Para comer, más productos del mar, destacando las deliciosas anchoas. A pocos kilómetros, en el Real Valle de Guriezo, podrás descansar en los apartamentos Rusticae Casa de Liz.
Foto: Apartamentos Rusticae Casa de Liz