La Molinera Etxea se alza frente a un mar de viñedos y a los pies de la Sierra de Cantabria, en plena Rioja Alavesa, como un alojamiento rural moderno y acogedor, especializado en enoturismo. Gestionada por Edurne, Amaia y Guille, una familia dedicada al turismo rural a tiempo completo, esta casa con casi dos décadas de trayectoria ha sido concebida como un espacio para el descanso, la gastronomía y el bienestar, donde cada detalle está cuidado para ofrecer una estancia serena y verdaderamente inolvidable. La oferta alojativa de La Molinera Etxea se compone de seis habitaciones y suites únicas, además de un exclusivo apartamento de lujo, ideal para escapadas especiales. Todas las habitaciones cuentan con baño completo y son diferentes entre sí: algunas abuhardilladas, otras con paredes de piedra original, techos abovedados o vigas de madera vistas. Decoradas en un estilo clásico-actual y respetando la estructura original de la casa, crean ambientes llenos de calma y personalidad. El Apartamento Suite La Tolva completa la propuesta con cocina totalmente equipada, zona de estar y vistas abiertas a los viñedos, ofreciendo independencia y confort en un entorno privilegiado. Las zonas comunes refuerzan el carácter singular del alojamiento. En el salón principal se conserva el molino eléctrico original de los años 60, una pieza única en toda la zona que da nombre a La Molinera Etxea y mantiene viva la memoria del antiguo molino del pueblo. A ello se suma El Rincón del Relax, un Centro de Masajes propio con vistas a los viñedos, concebido como un espacio de bienestar y desconexión donde disfrutar de masajes relajantes y descontracturantes en un ambiente pensado para parar el tiempo y cuidarse de verdad. El entorno completa la experiencia. La Molinera Etxea se sitúa en un enclave de gran valor natural, dentro de la Zona de Especial Conservación de las Sierras Meridionales de Álava, un espacio donde confluyen las influencias atlántica y mediterránea y que alberga una notable biodiversidad. Paisajes que enamoran, rutas, pueblos con encanto y experiencias enológicas esperan al viajero en este rincón privilegiado de Rioja Alavesa, ideal para descubrir sin prisas.