Casa de los Bates
Casa de los Bates
La Casa de los Bates es un antiguo cortijo del siglo XIX, conocido como Santa Eladia, hoy convertido en una casa rural autorizada por la Junta de Andalucía. Catalogada como Patrimonio Civil de la Ciudad de Motril, esta singular propiedad se alza sobre una colina en pleno corazón de la Costa Tropical de Granada, desde donde se disfrutan vistas incomparables al mar, a la Vega de Motril y a Salobreña. El conjunto lo forman un elegante palacete principal de estilo italiano y más de 20.000 metros cuadrados de jardines y huertas de árboles tropicales, creando un ambiente íntimo, luminoso y profundamente ligado al paisaje.
La Casa de los Bates consta de seis exclusivas habitaciones, cada una con identidad propia y nombre evocador, como la Junior Suite Habana o las habitaciones dobles Hierbabuena, Eucalipto, Ibiscus y Buganvilla, además de una Grand Suite con vistas panorámicas al mar. Todas cuentan con cuarto de baño completo y una cuidada decoración que transmite calma, armonía y sensación de hogar, invitando al descanso en un entorno silencioso y lleno de carácter histórico.
Las zonas comunes refuerzan el espíritu acogedor de la casa. Sus amplios salones con chimeneas son espacios pensados para la conversación, la lectura y la música, integrados con objetos familiares que aportan un estilo muy personal. En el exterior, la terraza mirador se convierte en un lugar privilegiado para disfrutar de los desayunos y de las frutas tropicales de la huerta bajo la luz de Andalucía. Los jardines botánicos y románticos, con árboles centenarios, fuentes, grutas de coral y una espectacular escalinata de mármol, invitan a pasear sin prisa y a vivir la casa como un refugio creado para disfrutar.
El entorno de La Casa de los Bates suma un atractivo excepcional a la estancia. Situada estratégicamente entre Motril y Salobreña, la finca se encuentra a medio camino entre Málaga, Granada y Almería, y muy cerca de algunos de los grandes iconos del sur, como la Alhambra y el Albaicín, Sierra Nevada, los pueblos blancos de Las Alpujarras o la costa y playas de la zona. Un lugar único donde contemplar el mar y, al mismo tiempo, la nieve bajo un clima suave y luminoso durante todo el año, ideal para descubrir la Costa Tropical desde una perspectiva serena y auténtica.