En tan pocos kilómetros la provincia concentra una mezcla impresionante de sierra y costa, sus espectaculares miradores nos facilitan unas vistas panorámicas de la región únicas, con numerosas rías, parajes de gran belleza y magníficas playas. El recorrido de sus calles nos regala construcciones típicas regionales, monumentos megalíticos, el casco histórico de la capital o sus tradiciones reflejadas en sus fiestas declaradas de Interés Turístico Internacional. Y si además descansas en un hotel con encanto, no tendrás excusa para no volver a redescubrir Pontevedra, sus gentes y su gastronomía.